HITZEGIN PARLAR FALAR HABLAR BAKEGILEAK

Desberdinen arteko topaketa espazioak posible egitea bilatzen da. Hitz egitea, entzun ahal izatea, elkarrizketan aritzea, amore ematea, ulertzea, partekatzea, errespetatzea, arrazoitzea, ulertzea, birpentsatzea…lortzea lantzen diren espazioak, bakean eta justizian elkarrekin bizi izan ahal izateko, elkartzen gaituena aurkitzeko bilaketa horretan, ditugun aurkezpenetako aukera. Ariketa honi bake-kultura deitzen diogu

Bakeari baietz esatea eta gerrari ezetz, ez da hautaketa morala bakarrik, bizitzaren alde eta heriotzaren kontra egiten den hautaketa baizik. Gerraren eta bakearen artean egiten den aukeraketan bizitza da hautagai. Ikuspuntu horretatik, zerumugan ikusten dugun etorkizunak, gerraren aurkako jarrera zorrotz batetik harago, zera proposatzen digu: generoen arteko
harremanari irekitasun eta begirune handiagoz begiratzea, naturarekin harmonian bizitzea, eskubide zibil unibertsalak defendatzea eta bidegabekeriaren aurreko desobedientzia bultzatzea, hau da, munduan nagusi den ordena zuzentzeko gizarteak erabil ditzakeen antolamendu forma zeharkakoak.

HITZEGIN, PARLAR, FALAR, HABLAR ACTIVISTAS POR LA PAZ

Se busca posibilitar espacios de encuentros entre diferentes. Espacios donde se ejercite poder escuchar, hablar, dialogar, ceder, comprender, compartir, respetar, razonar, entender, repensar… la variedad de planteamientos que tenemos alrededor, en esa búsqueda de encontrar lo que nos une para poder convivir en paz y justicia. A este ejercicio le denominamos cultura de paz

El sí a la paz y no la guerra, no es sólo una elección moral, sino de vida contra la muerte. Entre guerra y paz hay una elección de vida. Desde esta actitud se vislumbra un horizonte de futuro que nos propone, más allá de una estricta posición contra la guerra, una reconsideración más amplia y respetuosa de la relación entre géneros, una vida en armonía con la naturaleza, la defensa de los derechos civiles universales o la desobediencia ante la injusticia, como formas transversales de organización social para corregir el orden mundial imperante.

…Según nosotras, nosotros, zapatistas, la reflexión teórica, el pensamiento crítico tiene ese trabajo de centinela. A quien trabaja con el pensamiento analítico, le toca el turno de guardia en el puesto del vigía. Podría extenderme sobre la ubicación de ese puesto en el todo, pero por ahora sólo baste plantear que es una parte también, nada más, pero nada menos. Digo esto por aquellos, aquellas y aquelloas (no olvidar la equidad de género y el reconocimiento de la diversidad) que pretenden:

.- O estar por encima y afuera del todo, como algo aparte, y se esconden detrás de la “imparcialidad”, la “objetividad”, la “neutralidad”. Y dicen que analizan y reflexionan desde la asepsia de un imposible laboratorio materializado en la ciencia, la cátedra, la investigación, el libro, el blog, el credo, el dogma, la consigna.

.- O trastocan su papel de vigías y se adjudican el de nuevos sacerdotes doctrinarios. Siendo apenas centinelas, se comportan como si fueran el cerebro dirigente que muta en tribunal penal a conveniencia. Y desde ahí ordenan lo que debe hacerse, juzgan y absuelven o condenan. Aunque hay que reconocerles que el hecho de que nadie les haga caso, marcadamente la realidad siempre rebelde, no los inhiba de su delirio (etílico, no pocas veces)…

O sea que nosotras, nosotros, zapatistas, vemos una cosa, y ellos ven otra.

…Porque vemos que se sigue recurriendo a los mismos métodos de lucha. Se sigue con marchas, reales o virtuales, con elecciones, con encuestas, con mítines. Y, de manera concomitante, surgen y se desarrollan los nuevos parámetros de “éxito”, una especie de aplausómetro que, en el caso de las marchas de protesta, es inverso: mientras más bien portada sea (es decir mientras menos proteste), mayor su éxito. Y se hacen organizaciones partidarias, se trazan planes, estrategias y tácticas, haciendo verdaderos malabares con los conceptos…

La Tormenta, el Centinela y el Síndrome del Vigía. « Enlace Zapatista | banderatrapo.

…Hay demasiadas preguntas que necesitan otro tipo de respuestas que no caigan en la retórica generalista o en los grandes enunciados formales de apoyo genérico a la cultura…

…¿financiamos esa gran industria de la Europa del capital global o apostamos por aquellas prácticas empresariales e iniciativas laborales sin precarizar, que se generan en un ecosistema sostenible y en el marco de una economía social de intercambio de bienes y servicios de cercanía, en muchos casos también con conexiones internacionales? Porque el apoyo a lo local no quiere decir necesariamente autarquía, catetismo o casticismo…

…¿Defendemos un patrimonio y unos museos públicos de tod*s y para tod*s, que inviertan en su mantenimiento razonable y en la producción de nuevo patrimonio público (con toda su potencia pedagógica y comunitaria, actividades públicas, información eficaz, publicaciones asequibles, mediación social, trasparencia económica y participación democrática e igualdad) o definitivamente, siguiendo el modelo liberal, los entregamos a los “empresarios mecenas” para que se apropien de ellos y, por tanto, volvamos a la época anterior a la Ilustración en la que el patrimonio era de reyes, duques y marqueses; ahora de estos nuevos príncipes y monarcas de la globalización, muchos de ellos especuladores que encuentran en las obras de arte otro magnífico mecanismo para su enriquecimiento desmedido, su boato social y lujo doméstico? ¿Cómo compaginamos, si lo hacemos, el mecenazgo y el patrocinio con los intereses públicos sin que estos queden supeditados a los primeros y la propiedad comunal pase a manos privadas?…

…¿Dejamos que las herramientas de conocimiento, producción de saberes y transmisión digital sigan en manos de los grandes monopolios tecnológicos, empresas de telefonía, etc., con el apoyo de unos gobiernos incapaces de poner freno a su avaricia o apostamos por políticas capaces de romper la brecha digital y de democratizar el acceso a la producción y distribución de saberes y expresiones artísticas, mediante planes de alfabetización y competencia digital?…

…¿Permitimos que vuelva la catequesis a las escuelas y la asignatura de cultura empresarial se convierta en otro de esos conocimientos pragmáticos, tan de moda en el discurso neoliberal, que están acabando con las enseñanzas artísticas, la historia de las humanidades -incluidas todas las religiones- la filosofía y otras “inutilidades” fundamentales para la formación integral de las personas?…

…La economía cultural es fundamental para determinar qué modelo de sociedad pretendemos; porque si queremos invertir mucho más en educación y cultura, habrá que decidir también dónde menos…

 

ALGUNAS REFLEXIONES AL HILO DE LA DESAPARICIÓN DE ZEMOS98 | Santiago Eraso Beloki.