Euskal Kanta Berria- Nueva canción vasca /  Ikuska 13 (1983) / Imanol Uribek zuzendutako dokumentala Mikel Laboa (1934-2008) / Antiguotarraren bizitza eta obra jasotzen duen filme argitaratu berria.
Imanol Larzabal aretoa (Lugaritz). 19:00. Doan/Gratis
AZAROAK 12 NOVIEMBRE
MAHAI-INGURUA
Lau Haizeetara / Pueblo que canta no morirá
Disko, kartel, kontzertuetako sarrera eta beste hainbat bitxikeriaz osatutako erakusketa. / Una variada recopilación de discos, carteles, documentos, entradas y objetos curiosos
Astelehenetik ostiralera / De lunes a viernes:
9:30 -13:00 / 16:00-20:30
C.C. Lugaritz K.E.. 19:00. Doan/Gratis
– Está en un momento crÃtico. Ha habido un movimiento interno en la izquierda abertzale que ha creado bastante esperanza y expectación, pero que tiene que ser abordado con extrema cautela. Esto no pasa habitualmente y ahora sà estamos en un momento donde sà podrÃa pasar algo.
– El fracaso del último proceso de paz generó una gran decepción en la sociedad. ¿Cómo se puede recuperar la esperanza?
– Hace falta un clima polÃtico totalmente nuevo, no sólo en cuanto a los últimos años, sino en cuanto al último proceso de paz fallido. En los últimos años, que la izquierda abertzale no haya podido participar de forma normal en la vida polÃtica por su prohibición ha supuesto falta de transparencia porque los partidos, cualquier partido, no han podido reunirse con ella. El cambio estarÃa ahÃ, en que la izquierda abertzale pudiera participar de forma libre en el ámbito polÃtico y democrático sin prohibiciones, y eso es lo que ahora mismo está intentando conseguir.
– Usted ha participado en el proyecto que está elaborando la izquierda abertzale y por el que han sido detenidos algunos de sus dirigentes como Arnaldo Otegi, ¿cómo recibió la noticia?
– Muy mal, fue muy decepcionante porque está bastante claro el proceso en el que estaban estos lÃderes, y llevarlos a prisión es algo totalmente incomprensible.
– ¿Cree usted que es sincera la voluntad de la izquierda abertzale de desvincularse de ETA para volver a la escena polÃtica?
– Creo que tienen dos objetivos. Uno, poder participar en la vida democrática, y el otro, que la violencia acabe. Pero para acabar con la violencia es necesario que la izquierda abertzale se lleve consigo a ETA en el viaje. Separarse de ETA no conseguirÃa este fin de la violencia, ETA debe ir con ellos en el viaje.
– Con un abandono de las armas…
– Mi posición ante la violencia es inequÃvoca, sin lugar a dudas, sin condiciones. La violencia tiene que acabar.
– Es complicado hablar de las conversaciones con la izquierda abertzale, pero mi visión es que si en el siglo XXI no puedes participar en la vida polÃtica, ¿cuáles pueden ser tus objetivos? Mi trabajo es plantar las semillas para debatir y discutir sobre algunas ideas, pero todo lo que surja de organizaciones polÃticas sale de ellos mismos, de sus debates internos y yo no tengo mayor responsabilidad en ello.
– ¿Cree que en el seno de la izquierda abertzale la mayorÃa apuesta por un rechazo a la violencia?
– No tengo ninguna duda de que se está produciendo un debate, porque llevo quince meses manteniendo una relación bastante regular con muchos miembros de la izquierda abertzale, y creo que hay una base bastante sólida que apoya esta nueva iniciativa, este nuevo paso.
– ¿Ve necesario un pronunciamiento público de rechazo a la violencia?
– ¿Cree que eso ayudarÃa a que el Gobierno les permitiese volver a la polÃtica?
– Espero que sea asà porque es el objetivo. Entiendo las dificultades que trae consigo la Ley de Partidos, pero confÃo en que un pronunciamiento en ese sentido ayude a cambiarla.
– ¿Ve factible la creación del polo soberanista, con el rechazo a la violencia que esa unión exige por parte de otros partidos?
– Sà es posible, porque la izquierda abertzale cuando empezó a hablar con otros partidos soberanistas sabÃa que el rechazo a la violencia era una condición.
– ¿Y cree que ETA va a aceptar esa iniciativa de la izquierda abertzale de rechazo a la violencia?
El alcalde de Donostia cree que hay que analizar «con frialdad» los sucesos y llama a valorar la masiva manifestación contra las detenciones
EP Jueves, 29 de Octubre de 2009 –
BILBAO. El alcalde de Donostia, Odón Elorza, afirmó hoy que la detención de los miembros de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi y Rafa DÃez usabiaga no le ha hecho «ninguna gracia» y aseguró que habrÃa que analizar «si esto que se ha decidido es bueno o malo para, realmente, tratar de avanzar en la consecución de la paz y en el final del terrorismo por parte de ETA».
En una entrevista a Onda Vasca, aseguró que en el paÃs hace falta «gente que haga de abrelatas, que abra caminos para la paz desde el respeto a los principios democráticos y el rechazo a la violencia y al terrorismo».
En este sentido, se refirió a la manifestación convocada en la capital guipuzcoana para rechazar las detenciones de los últimos dirigentes de la izquierda abertzale y señaló que resultó «muy grande y muy masiva».
El alcalde de Donostia cree que hay que analizar «con frialdad» lo que ha pasado y, «en definitiva, esto que se ha decidido es bueno o malo para realmente tratar de avanzar en la consecución de la paz y en el final del terrorismo por parte de ETA». «A mà la detención de estas dos personas, en particular, no me ha hecho ninguna gracia», aseguró.
El proyecto “Hitz egin / Falar / Parlar / Hablar†en su objetivo de generar espacios de encuentro entre la ciudadanÃa de cara a ir creando bases y espacios para el diálogo, va a propiciar en diciembre una nueva oportunidad para intercambiar opiniones y propuestas.
Una docena de estudiantes universitarios de AndalucÃa, Cataluña, Madrid y Euskal Herria va a tener la oportunidad de conocer, profundizar y debatir sobre la situación polÃtico-social que se vive en el territorio vasco. Van a contar para ello con un itinerario en el que podrán entrevistarse con todas las partes interesadas en este escenario y sacar sus propias conclusiones.
Su trabajo consistirá tanto en un intercambio de criterios e ideas en el propio grupo como con otros agentes polÃticos y sociales sobre la realidad vasca, y pondrán en común las conclusiones que extraigan acerca de cómo verÃan factible un camino de diálogo en el seno de la sociedad vasca.
Recibimiento en el Salón de Grados de la Facultad de PsicologÃa de la EHU-UPV.
Presentación de las jornadas.
Proyección de audiovisuales sobre el tema a tratar.
A las 19:00:
Grupos de trabajo entre los jóvenes universitarios.
DÃa 11, viernes.
A las 9:00:
Visita a la sede de las Juntas Generales de Gipuzkoa en Miramón.
Entrevista con los diferentes grupos polÃticos.
A las 12:30:
Entrevista con un grupo polÃtico no representado en las Juntas. Se facilitará asimismo la posibilidad de que conozcan otros agentes sociales que sean solicitados por el grupo de jóvenes.
A las 17:00:
Grupos de trabajo.
A las 19:00:
Puesta en común.
DÃa 12, sábado.
A las 10:00:
Reunión plenaria, presentada y conducida por un catedrático de la EHU-UPV.
“La población es sensata, pero le falta información; los intelectuales tienen información, pero carecen a menudo de sensatez.â€
Candice Vanhecke entrevistó el pasado 16 de octubre a Jean Bricmont en el contexto de su trabajo de final de estudios en la Universidad Libre de Bruselas (2009) intitulado: El derecho de injerencia humanitaria en la prensa francesa. (Las Guerras de Kosovo (1999) y de Georgia (2008) vistas por Marianne y Le Nouvel Observateur).Â
Lo que los georgianos hicieron en Osetia el último verano es un poco como si hoy los serbios quisieran repetir Kosovo, lo que ciertamente no deseo. Si lo hicieren, habrÃa un diluvio de ataques contra ellos en la prensa occidental, mientras que cuando Saakachvili decidió bombardear a los osetios para forzarlos a volver al regazo georgiano, claramente todo el mundo encontraba esto comprensible. Análogamente, los rusos han sido muy criticados por haber ayudado a los osetios, mientras que la OTAN fue felicitada por haber apoyado a  los albaneses de Kosovo. Podemos, pues, indignarnos con la reacción de la prensa en relación a la guerra de Georgia, pero, con todo y con eso, esa reacción no tiene nada de asombroso. Ilustra perfectamente el principio puesto de relieve por Noam Chomsky y Edward Herman, según el cual habrÃa «buenas» y «malas vÃctimas». Cuando se comete un crimen, ya se trate de una guerra o de un atentado, y viene del campo occidental o de un aliado de Occidente, las vÃctimas son consideradas «malas vÃctimas «, lo que significa que casi no se habla de ellas en la prensa y que se va a presentar el acontecimiento en el momento más favorable para nosotros. Y la prensa reacciona de manera inversa cuando es el campo opuesto el que comete un crimen y provoca vÃctimas.
Un bello ejemplo de este principio de «buenas» y de «malas vÃctimas» lo hemos visto recientemente con el golpe de Estado en Honduras. Presentamos al presidente derrocado como a alguien que querÃa monopolizar el poder alterando la Constitución, a fin de lograr un nuevo mandato. Ahora bien; cualquier dirigente tiene el derecho de querer cambiar la Constitución. Sarkozy lo hizo, y nadie gritó que negaba la democracia por eso.
Comprobamos, pues, que hay una polÃtica sistemática de doble rasero, de dos varas de medir aplicadas por los medios de comunicación. Si son los «enemigos» de Occidente quienes cometen crÃmenes, invaden a su vecino, etc., entonces las vÃctimas se destacan con grandes titulares; mientras que en el caso inverso, apenas se menciona el asunto. Es algo totalmente previsible. En cuanto a Honduras, la lucha por el restablecimiento de la democracia continúa allÃ, pero hablamos de eso muy poco: basta comparar con Irán.
¿Entonces esta famosa noción de injerencia humanitaria, sólo los occidentales podrÃan reivindicarla?
¿Según usted, la intervención de Rusia en Georgia muestra el ingreso a una era donde cada gran potencia, fuera de los Estados Unidos y Europa, se puede aventurar a lanzar guerras bajo pretextos humanitarios?
Espero que tengan todavÃa un futuro, porque no pienso que la agresión de un paÃs contra otro pueda resolver los problemas, cualesquiera que sean. Primero, hay que darse cuenta cabalmente de que la inmensa mayorÃa de los paÃses del mundo continúan defendiendo la concepción clásica del derecho internacional, fundado en el respeto de la soberanÃa nacional.
Cada caso debe ser analizado por separado. No hay fórmula general que explique las guerras por el imperialismo o el capitalismo, aunque hay numerosos factores en esos sistemas que crean las condiciones propicias para las guerras. Pero las guerras siguen siendo (afortunadamente) acontecimientos relativamente raros, comparadas, pongamos por caso, con los intercambios económicos, que son constantes. Y evidentemente, las guerras se producÃan mucho antes del nacimiento del capitalismo.
Hasta cierto punto, yo veo la guerra contra Serbia como la consecuencia del imperialismo humanitario, ideologÃa que se mezcló más tarde con la lucha contra el terrorismo en el caso de Irak y Afganistán. En lÃneas generales, dirÃa que se “vende†la guerra contra el terrorismo a la población, que es bastante inteligente para comprender que, si se tiene dinero para hacer de humanitario, se tiene otra cosa que hacer que la guerra; y la guerra humanitaria, se “la venden†a los intelectuales, que son bastante inteligentes para comprender que se sobrestima la amenaza terrorista. La población es sensata, pero le falta información; los intelectuales tienen información, pero carecen a menudo de sensatez.
¿Para usted, la razón principal de la guerra de Kosovo se derivarÃa sobre todo de la ideologÃa de la injerencia humanitaria?