10/05/15

La relación entre la cuestión nacional y la cuestión social es un viejo debate en Euskal Herria. Estuvo implícito en la ANV de los años 30 del siglo pasado, fue explícito en las primeras escisiones de ETA al final de los 60 –ETAberri- y principios de los 70 -ETA (VI)-. Igualmente su modo de relacionarlas estuvo presente en la aparición de LAIA y, en cierto modo, en la división ETA-m y ETA p-m. Hoy todavía el modo de imbricarlas –tema del reciente Gai Monografikoak nº 48 de Manu Robles Aranguiz Institutua- sigue dividiendo aguas entre todas las corrientes incluidos los nacionalismos. Read More →

El 16 de octubre de 2012, en la Universidad de San Martín de Buenos Aires, el filósofo francés Jacques Rancière impartió una conferencia que llevaba por título “La democracia hoy”, en el marco de una semana de conferencia en Buenos Aires y Rosario organizadas por la  UNSAM y la editorial Tinta Limón.

 En esa conferencia, Rancière desarrolló su ya conocida reflexión sobre el tema: la democracia no es ningún régimen de gobierno, sino la manifestación, siempre disruptiva y conflictiva, del principio igualitario. Por ejemplo, cuando los proletarios del siglo XIX deciden no actuar como si fuesen simple “fuerza de trabajo”, sino personas iguales a las demás en inteligencia y facultades, capaces de leer, pensar, escribir o autoorganizar su trabajo. La democracia sería de ese modo lo ingobernable mismo en su manifestación, es decir, la acción igualitaria que desordena el reparto jerárquico de lugares, papeles sociales y funciones, abriendo el campo de lo posible y ampliando las definiciones de la vida común.

  “No hay Estado democrático”, afirmó intempestivamente Rancière ante un auditorio repleto de admiradores del gobierno Kirchner. Es decir, no hay traducción institucional posible de este fondo disruptivo, expansivo, de la política. En todo caso pueden darse algunos efectos, en términos de libertades o derechos. Pero “la democracia no se identifica con una forma de Estado, sino que designa una dinámica autónoma con respecto a los lugares, a los tiempos, a la agenda estatal”.

Después de la conferencia, como estaba previsto, tomó la palabra Ernesto Laclau, teórico de la hegemonía populista e intelectual de referencia para el grupo fundador y dirigente de Podemos. Laclau es un gran conocedor de la obra de Rancière, a la que ha dedicado numerosos escritos donde explica sus afinidades y diferencias con su pensamiento. Reproducimos aquí la pequeña discusión que mantuvieron ambos pensadores, como un estimulante para seguir pensando las tensiones entre dinámicas políticas y dinámicas estatales (o bien, por qué no, entre 15M y Podemos).

“¿No nos representan?” Discusión entre Jacques Rancière y Ernesto Laclau sobre Estado y democracia.